Cirugía Ortopédica y Traumatología Deportiva

Bienvenido a una web que abarca todos los aspectos relacionados con mi práctica profesional como cirujano ortopédico y traumatólogo. En esta especialidad médica tratamos las enfermedades y patologías del aparato locomotor, ya sean huesos y articulaciones, como tendones y músculos.

Desde estas páginas presento mi currículum profesional y mis centros de trabajo, así como información y artículos propios. Gran parte del contenido está dedicado a las lesiones deportivas. Mi experiencia personal en el mundo del atletismo, deporte que sigo practicando, me ha facilitado entender mejor estas dolencias y a quienes las padecen.

No es una página científica, ni pretende dar formación a otros compañeros; está dirigida a aquellos que deseen saber más acerca de la cirugía ortopédica, la traumatología y la medicina deportiva.

Retrato del doctor David López Capapé

“La lesión deportiva con la experiencia personal
como atleta, entrenador y médico”

20 años tratando
lesiones deportivas

Más de 5.000 intervenciones
quirúrgicas realizadas

Más de 50.000
pacientes en consulta

Medicina, cirugía ortopédica y traumatología

La especialidad médica que se ocupa del tratamiento quirúrgico de enfermedades, deformidades y lesiones del aparato locomotor se denomina Cirugía Ortopédica y Traumatología. Es una especialidad a  la que accedemos los médicos después de terminar la carrera de Medicina y que realizamos mediante la llamada residencia en hospitales tras superar la prueba examen oposición MIR (médico interno residente). La duración de esta residencia es de 5 años. En ella es donde aprendemos a operar, comienza nuestra actividad asistencial en consultas, quirófanos y planta. De los 5 años prácticamente pasamos un año entero de guardia en urgencias, donde se atienden las mismas. La experiencia acumulada durante esos 5 años en traumatología general es enorme.

Posteriormente y dependiendo del medio de trabajo y del interés de cada uno, se puede aumentar progresivamente la formación y subespecialización según regiones anatómicas (columna, pie y tobillo, hombro y codo, etc.) o trabajo especializado como traumatología laboral, urgencias, traumatología infantil o traumatología deportiva. La formación continuada y el interés de cada uno desempeña aquí un papel fundamental en dicho proceso de superespecialización.

La especialización cada vez es mayor y más importante, tanto para el paciente como para el médico, que debe estar preparado para solucionar casos difíciles o complicados que necesitan de la misma. Junto al estudio personal, la formación en cursos y congresos, las rotaciones e intercambio con otros profesionales, es decisiva la experiencia que se acumula en una determinada área.

En mi caso particular tras un periodo de residencia en un gran hospital como el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, y mi paso por un centro vinculado donde realizábamos intervenciones programadas a diario (prótesis de rodilla, cadera y hombro, artroscopias de rodilla, tobillo y hombro, cirugía del pie), pude progresivamente irme subespecializando sobre todo en las lesiones musculares, tendinosas, óseas y articulares (cartílago) provocadas sobre todo por el deporte. La Clínica CEMTRO ha jugado un papel fundamental en mi carrera, y el hecho de vivir ligado a un deporte como el atletismo han terminado de configurar mi singularidad y mi mejor conocimiento del tratamiento conservador y quirúrgico, así como de la readaptación y el entrenamiento del deportista tras la lesión. Tratar las lesiones de los atletas que son la “fórmula 1” del cuerpo humano, me ha permitido ofrecer soluciones a diferentes deportistas profesionales y amateurs, jóvenes y veteranos, que llevan también sus organismos a una exigencia grande, y que no están dispuestos disminuir dicha exigencia ante una lesión inoportuna.

Actualmente desarrollar la mayor parte de mi actividad en un centro propio (BiClinic Madrid y Valencia) donde conseguimos un modo de trabajo que nos parece ideal (sobre todo caracterizado por el verdadero trabajo en equipo entre el médico y el fisioterapeuta), para nosotros y para el paciente, es un auténtico lujo. Además dirigir el servicio médico de la Clínica Alphas en Las Rozas (Madrid) nos permite poner al alcance de nuestra experiencia y método a una gran población cercana a dicho paraíso para la recuperación funcional.

En esta página describimos múltiples lesiones y patologías en las que nuestra formación y experiencia es grande.

Reflexión personal sobre la relación médico-paciente

Existen algunos factores importantísimos para el óptimo desempeño de nuestra profesión. Además del conocimiento teórico es de vital importancia la implicación del médico. La atención que prestamos al paciente. Escuchar su historia. Tener tiempo para una exploración física adecuada. Poder ver las imágenes de las pruebas complementarias o los informes de otro tipo. Explicar bien cuál es el problema. Tranquilizar. Animar. Aconsejar. Hoy en día la medicina debe dejar de ser paternalista. No estamos para prohibir, desanimar y no dar soluciones. Debemos ponernos al lado y no enfrente del paciente. Tenemos que ponernos en el lugar del enfermo y tratarle como nos gustaría que nos tratasen. Esa es nuestra intención y nos gusta trabajar de ese modo.

Los avances tecnológicos nos ayudan en el desarrollo de esta actividad, pero el exceso de información debemos ayudar a digerirla a los pacientes, que en muchos casos lo que obtienen de internet es una mayor preocupación u obsesión. También estamos para eso. Para recordar a los enfermos que cada paciente es un mundo, que la medicina no son matemáticas, que existe lo que llamamos disociación clínica radiológica (los síntomas no se correlacionan siempre con los hallazgos en imágenes) y que deben dejarse aconsejar por verdaderos especialistas que los entiendan y escuchen antes de pronunciarse.

Por todo esto, la medicina tiene mucho de arte, además de ciencia. Cada vez conocemos mejor el cuerpo humano pero cada vez vivimos más y queremos vivir con mayor calidad. De modo que el reto es continuo. Cada vez intervenimos más, infiltramos más, operamos más.

Los resultados también tienen mucho que ver con una correcta expectativa. Debemos dar esperanza siempre pero no falsas expectativas, que no deben darse por hecho. No podemos hablar idiomas distintos, debemos comunicarnos con los pacientes siendo entendidos de verdad por ellos. Tenemos que resolver sus dudas. Tenemos que fijar el objetivo del tratamiento consensuadamente.

Para resumir, a pesar de la superespecialización y de los avances en pruebas complementarias, debemos volver a una medicina humanista, incluso dirigirnos hacia el transhumanismo, donde la medicina no está solo para curar, sino también para “mejorar”.

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