Dr. David López Capapé
Cirugía Ortopédica y Traumatología Deportiva

Neuroma de Morton

El Neuroma de Morton es un proceso inflamatorio crónico que afecta a un nervio interdigital del pie, que se va engrosando progresivamente, debido a la irritación mecánica que sufre entre los huesos metatarsianos del pie. No es un tumor aunque el nombre puede hacer pensar en ello.

Es una causa habitual de dolor en la parte anterior del pie, sobre todo cuando se utiliza zapato estrecho. Es más frecuente por ello en mujeres. El dolor es importante, lancinante, agudo o subagudo, empeora al caminar o estar de pie y puede persistir en reposo.

El diagnóstico es sencillo. El médico lo sospecha cuando el paciente cuenta esos síntomas. El dolor puede ser reproducido al palpar el nervio entre los dedos o al comprimir la parte delantera del pie. La dificultad radica en diferenciar si el dolor es debido al neuroma (dolor neuropático) o a la inflamación y exceso de carga en las cabezas de los metatarsianos (metatarsalgia mecánica). En ocasiones coexisten las dos patologías.

También es relativamente frecuente que haya más de un neuroma. Las localizaciones habituales son entre el tercer y el cuarto dedo (tercer espacio digital) y entre el segundo y el tercero (segundo espacio interdigital).

Por todo lo anterior conviene realizar radiografías simples de los pies en carga y oblicuas del antepie, para valorar cuidadosamente la longitud de los metatarsianos, sus posibles deformidades óseas o articulares, así como problemas en el dedo gordo del pie.

Además cuando hay sospecha de que el dolor es debido al neuroma, conviene confirmarlo con imágenes de ecografía o resonancia magnética. A veces el neuroma es de pequeño tamaño y es realmente difícil diferenciarlo con dichas pruebas.

En casos de dolor leve se puede comenzar con tratamiento de fisioterapia y cambios en el calzado y la actividad.

Si el dolor es más importante o persistente, se puede realizar alguna infiltración con corticoides, sobre todo si el paciente lo demanda y tiene miedo a una intervención de otro tipo.

Recientemente hemos empezado a aplicar un tratamiento por radiofrecuencia del neuroma, de modo que con anestesia local y solamente con un pinchazo, podemos disminuir el neuroma de forma significativo, desapareciendo los síntomas del paciente. Este sencillo proceso tiene el inconveniente de que en ocasiones se debe repetir. Estamos seguros de que se va a extender su uso dado que no deja cicatriz y no tiene efectos adversos.

En caso de neuromas grandes o de fallo de las opciones previamente descritas, la extirpación quirúrgica es sencilla. Nosotros la realizamos por el dorso del pie, a través de una incisión de unos dos centímetros. La mejoría es inmediata, aunque debe permanecerse en reposo relativo hasta la retirada de los puntos en dos semanas aproximadamente.

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