Dr. David López Capapé
Cirugía Ortopédica y Traumatología Deportiva

Síndrome compartimental crónico del ejercicio

Los músculos del cuerpo se agrupan en compartimentos que están envueltos en un tejido conjuntivo que hace de funda de los mismos y que se llama fascia. Cuando hacemos un ejercicio los músculos trabajan y reciben un mayor flujo sanguíneo, aumentando su volumen. La capacidad de distensión de la fascia que envuelve el músculo es limitada, y en algunos casos en los que el deportista repite un gesto una y otra vez, puede aparecer dolor en relación con el ejercicio, debido a un proceso en los que la presión dentro del compartimento es superior a la normal.

Es un complejo proceso en el que ese aumento de presión intracompartimental solamente es tal cuando se realiza el esfuerzo y en un determinado grupo muscular. Con el reposo la presión se normaliza, y el dolor desaparece.

Es un fenómeno más frecuente de lo que podría parecer. Muchos deportistas acuden una y otra vez a las consultas en las que la exploración es normal puesto que se hace en reposo, y las pruebas complementarias (ecografía, resonancia, gammagrafía, radiografías) también son negativas. Si el médico no conoce y tiene en mente el diagnóstico, éste no llegará.

Los compartimentos asiento de este síndrome más habituales son los de la pierna y los del antebrazo. El Síndrome Compartimental Crónico Posterior de la Pierna se da sobre todo en corredores. El dolor que se pone en la pantorrilla no permite continuar con la carrera o la marcha y hace necesario el parar. El dolor va apareciendo con el tiempo y empeora si se persiste en el ejercicio, mejorando al rato de parar. Puede ser Superficial cuando afecta al compartimento que aloja a los Músculos Gemelos, o Profundo, si afecta al Sóleo, al Tibial Posterior y a los Flexores.

En marchadores se ve con frecuencia el Síndrome Compartimental Anterior de la Pierna, debido al compromiso que sufre el músculo Tibial Anterior que hace extensión del tobillo en cada paso al marchar.

El Síndrome Compartimental Crónico del Antebrazo lo padecen deportistas como los motoristas o los escaladores que realizar esfuerzos continuados con dicha musculatura.

En fases iniciales el tratamiento conservador puede ser útil, antes de que sea realmente un problema crónico. Puede ayudar el masaje y los estiramientos, el reposo relativo del grupo muscular, el frío, y alguna otra técnica de fisioterapia.

La mayoría de los Síndromes Compartimentales Crónicos del ejercicio requiere tratamiento quirúrgico que consiste en una Fasciotomia. En esta intervención la fascia es abierta para que deje de comprimir al músculo afectado. A través de pequeñas incisiones se abre la fascia y el proceso de recuperación es relativamente rápido, una vez retirados los puntos se puede comenzar con el ejercicio de nuevo de forma progresiva. Los resultados son buenos y solamente en algunos casos se producen recidivas.

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